La formación religiosa de la artista ha servido como sustento para una exposición permanente de un belén, que recoge los aspectos más destacados de la vida de la sagrada familia de Nazaret.

Siguiendo la tradición franciscana del siglo XIII este belén artesanal está decorado y elaborado, a base de figuras de terracota y sus materiales son reciclados, en la mayoría de los casos, para contribuir a la sostenibilidad ecológica.