La mayoría las piezas textiles, expuestas en esta sala, se dedican a su madre, Teresa González. Casi todas ellas forman parte del ajuar matrimonial de esta creadora (sábanas bordadas, mantelerías y otras piezas singulares).

Destaca la saya, pintada a mano, con elementos vegetales donada a la Virgen de los Dolores, así como una interesante representación de unos capirotes, llamados “morriones”, que son unos elementos propios de “los incensarios”, cuadrilla de devotos que inciensan las imágenes durante la Semana Santa lojeña.

El discurso finaliza con un homenaje a las fiestas propias de la primavera que incluye vestuario confeccionado para tales eventos.